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Zenaida Garcia Nací en Ensenada, Baja California Norte, México, soy la última de 6 hermanos.
Una de las Parábolas que marcó mi vida es la de los talentos (Mt. 25, 14ss). Cuando la escuché, comencé a preguntarme: ¿Al servicio de quién estaba poniendo los talentos que Dios me dió?
Esa interrogante fue como un shock, no podía creer que lo único que me daba satisfacción, que me gustaba, me llenaba y me hacía olvidar aunque sea por un momento mi triste realidad, estuviera mal: cantar. Después comprendí que no es que en sí fuera malo cantar, pero yo tenía un grave problema, me gustaba tomar, y eso combinado con mi trabajo (era la vocalista de un grupo versátil) me estaba perjudicando.
Cuando Dios me habló en su Palabra, me dí cuenta que iba mal, y que iba a terminar peor. Jesucristo no sólo vino a encargarse de mi problema de pecado, sino a hacerme una persona completa. Y así dejé lo que tanto me gustaba, cantar, enterrando según yo para siempre mis sueños, sin siquiera imaginar que me esperaba una gran aventura en todos los aspectos de mi vida, en la que cantar para Dios, Uno y Trino, traería a mi vida, y no sólo a mí sino a todos aquellos que escucharan su Palabra a través de mis canciones, recibiríamos liberación, sanación, gozo, fe, esperanza, y todo lo que Dios Padre, a través de Jesucristo, su Hijo y con el Poder del Espíritu Santo e intercesión de María, nuestra Madre, sabe dar. |